Potencia contratada: por qué estás pagando de más y cómo dejar de hacerlo
Si tu factura de luz incluye un cargo por potencia que apenas entiendes, no estás solo. La mayoría de negocios en Madrid pagan una potencia contratada que no se ajusta a lo que realmente consumen, y eso significa que cada mes estás tirando dinero a la basura sin darte cuenta. En 2026, con la Circular 1/2025 de la CNMC ya en vigor y las nuevas obligaciones del BOE-A-2025-5341, la cosa va a más. No ajustar tu potencia ya no es solo un despilfarro: es una fuente de penalizaciones que pueden sumar cientos de euros al año.
Lo que viene a continuación son las 5 cosas que deberías saber — y que probablemente no te ha contado nadie con claridad — para pagar solo lo que necesitas.
Entender qué estás pagando de verdad
La potencia contratada es la cantidad máxima de energía que puedes sacar de la red en un momento dado. Se mide en kilovatios (kW) y tiene un coste fijo en tu factura: pagas lo mismo da igual si usas el 100% o el 30% de lo contratado.
Aquí está el error más habitual: mucha gente confunde potencia contratada con potencia consumida. No es lo mismo. Si tu negocio necesita 50 kW pero contrata 70, esos 20 kW sobrantes los pagas todos los meses sin usarlos nunca. Es como alquilar un camión de 20 toneladas para ir a comprar el pan.
Y lo que más se le escapa a todo el mundo: la herramienta que realmente mide tu demanda es el maxímetro. No el ICP del cuadro eléctrico, no el contador general. El maxímetro. Este dispositivo registra la potencia máxima que has demandado cada cuarto de hora, y esos registros son la base sobre la que la distribuidora calcula tus excesos y penalizaciones. Si no sabes qué dice tu maxímetro, estás tomando decisiones a ciegas.
Las penalizaciones ya no son como antes
La Circular 1/2025 de la CNMC, que lleva vigente desde el 1 de abril de 2025, cambió las reglas del juego en materia de excesos de potencia. Y no para bien si eres de los que iban por la vida sin mirar estos números.
En las tarifas 3.0TD — que es donde están la mayoría de PYMES con potencia entre 15 y 50 kW — se aplica un sistema de penalización progresiva. Los excesos hasta el 105% de lo contratado ya generan cargos adicionales, y a partir de ahí la cosa se pone seria con tasas más elevadas. Pero lo que realmente ha cambiado es el método de cálculo: antes podías «compensar» un pico de demanda con períodos de baja demanda. Ahora no. El cálculo es cuarto de hora a cuarto de hora, y cada pico se juzga por sí mismo.
En las tarifas 6.2TD, para grandes consumidores, las penalizaciones son aún más severas. Cualquier exceso por encima del 100% de la potencia contratada genera un cargo extra inmediato. No hay margen para el «ya lo compensaré después».
La potencia contratada no es un solo número
Esto es algo que veo constantly y que poca gente sabe: la potencia contratada no se analiza como un bloque único. En las tarifas 3.0TD hay 6 períodos horarios (P1 a P6), cada uno con un precio del kWh diferente. Y la potencia contratada puede — y debe — analizarse por período por separado.
Te pongo un ejemplo que me encanta porque es muy visual: una panadería en Chamberí. El mayor consumo es entre las 5:00 y las 8:00 de la mañana — amasado y horneado — y entre las 17:00 y las 20:00 — preparación del día siguiente. El resto del día, prácticamente nada. Cuando analizamos su curva de consumo, descubrimos que podía reducir la potencia en P3, P4 y P5 sin ningún riesgo. ¿Cuánto ahorraba? Cerca de 1.800 € al año. Solo con ajustar la potencia por período. Sin instalar nada, sin cambiar nada en la producción.
El truco no es contratar poca potencia — eso también te trae problemas si un día la necesitas de verdad — sino contratar la potencia correcta para cada momento del día.
El ICP no te está contando la verdad
El Interruptor de Control de Potencia — el automático que salta cuando haces una sobrecarga — es lo que todo el mundo mira para decidir su potencia contratada. Y es un indicador terrible para eso. Sí, salta cuando superas el límite. Pero no te dice cuánto margen tienes, ni cómo varía tu demanda a lo largo del día, ni si ese salto fue por un pico puntual o por un problema real.
Lo que necesitas es ver la curva de carga de tu negocio. Con los datos del maxímetro y un análisis serio, puedes identificar cosas que a simple vista son invisibles: si tus picos de consumo son anomalías o tendencia real, qué potencia necesitarías si redistribuyeras ciertos equipos a otras horas, cuántos kW podrías reducir sin ponerte en riesgo. He visto negocios que descubrían que un 40% de sus picos venían de un solo equipo que podría programarse de otra manera.
Actúa antes de que la factura te lo recuerde
La optimización de potencia es preventiva. Si ya has acumulado penalizaciones en varias facturas, estás llegando tarde — no al punto de no retorno, pero sí a haber perdido dinero que podrías haber ahorrado.
El proceso que seguimos en Enciende Madrid es simple: nos subes tus facturas de los últimos 12 meses (o nos das acceso a los datos de tu plataforma de distribuidora), analizamos la curva de consumo real de tu negocio, calculamos la potencia óptima por período, y te devolvemos un informe con la potencia recomendada y el ahorro estimado. Si decides tirar adelante, tramitamos el cambio con la distribuidora sin que tengas que lidiar con burocracias ni llamadas al 900.
No te pedimos nada por el análisis. De verdad, lo digo sin rodeos: el único coste es el tiempo que tardas en subir tus facturas. Y lo que puedes ahorrar merece mucho más que esos 10 minutos.
¿Y ahora qué?
No necesitas entender cada detalle técnico de la Circular 1/2025 ni ser ingeniero eléctrico. Solo necesitas saber una cosa: si nunca has revisado tu potencia contratada con datos reales de consumo, casi con seguridad estás pagando de más. Y cuanto más esperas, más dinero dejas sobre la mesa.
Deja tu factura en manos de nuestros expertos 📞 +34 681 88 63 78


